[Análisis] The Legend of Heroes: Trails of Cold Steel, un gran tapado del JRPG.

Imagen promocional del título. Fuente: GameProTV.
Se dice mucho eso de que la época dorada del rol japonés ya ha pasado. Puede que haya algo de verdad, pero es difícil asegurarlo con rotundidad cuando año tras año se lanzan al mercado propuestas que, si bien son escasas, atesoran tanta calidad. Nombres como Persona, Final Fantasy o Xenoblade son los más recurrentes, pero hay otras sagas no tan conocidas por el gran público que son totalmente recomendables. The Legend of Heroes, de Falcom, es un ejemplo de lo que comento, una saga extensísima con múltiples juegos y subsagas relacionadas. Hoy analizaremos en concreto Trails of Cold Steel, la primera entrega de la subsaga más reciente.

Cold Steel fue lanzado originalmente para PS3 en 2013, pero el año pasado contó con un relanzamiento para PS4 y VITA a nivel mundial, con algunas mejoras muy interesantes. Esta es precisamente la versión que nos ocupa. El título nos pone en la piel de Rean Schwarzer, un joven que llega a la Academia Thors, la academia militar más prestigiosa del Imperio de Erebonian. Nada más llegar, nuestro protagonista es elegido para formar parte de una clase especial en la que convivirán estudiantes procedentes de la nobleza con plebeyos, dando lugar a un interesantísimo desarrollo e interacción de personajes. Muy pronto las cosas se irán complicando y nos veremos envueltos en una trama llena de giros, intereses políticos y acontecimientos que cambiarán para siempre la vida de Rean y sus compañeros de clase.

Escena del juego. Fuente: PlayStation
La estructura de juego está claramente dividida en dos partes: los días que pasamos en la escuela y los estudios de campo, en los que nos envían con parte de la clase a realizar prácticas en una ciudad concreta del Imperio. Normalmente resulta ser el hogar de uno de nuestros compañeros, momento ideal para profundizar en la historia de ese personaje. Los días en la escuela giran en torno a la resolución de misiones secundarias que nos proponen los alumnos, la investigación de un edificio antiguo a las afueras de la academia (al que tendremos que volver en varias ocasiones, ya que se van desbloqueando nuevos pisos a medida que avanza la trama), y pasar tiempo con nuestros compañeros de clase, con los que iremos estrechando lazos. Esto nos servirá para conocerlos mejor y mejorar su desempeño en combate.

Los estudios de campo son los momentos más importantes del juego, ya que la historia progresa durante ellos, además de ser normalmente donde se lleva a cabo la exploración de las mazmorras más importantes del título y los enfrentamientos contra los jefazos. El juego cuenta con un sistema de calendario, no tan profundo como en sagas como Persona, pero que da cierta libertad al jugador para resolver las misiones que crea conveniente y relacionarnos con quien queramos, ya que los puntos de afinidad son limitados, de manera que cada día sólo podemos quedar con tres o cuatro compañeros. Lo más interesante del asunto es que después de cada capítulo recibimos una calificación en función de lo bien que lo hayamos hecho. 

Escena del juego. Fuente: HeyPoorPlayer
En cuanto al sistema de combate hay que decir que es bastante clásico, aunque posee algunos elementos muy interesantes que lo diferencian de otros juegos. Las batallas son por turnos y contamos con ataques físicos normales, ataques físicos fuertes que consumen nuestro medidor de CP, magias y ataques especiales. Un factor muy interesante es que las magias de ataque, defensa, curación y efectos pasivos son totalmente personalizables, de manera que podemos asignarlas al personaje que prefiramos en cada ocasión. Otro aspecto destacado es que podemos utilizar nuestro turno de ataque para defendernos o movernos por el campo de batalla, lo que será vital para evitar los ataques de los enemigos más poderosos.

El sistema puede parecer complejo a simple vista, pero el juego lo explica todo a la perfección, se le coge el punto enseguida y resulta muy adictivo. Uno de los añadidos más destacados de esta versión es el modo Turbo, que acelera la acción del juego. Es algo que se agradece mucho en sesiones de leveleo o cuando queremos desplazarnos rápidamente por los escenenarios. El título cuenta con doblaje en inglés y japonés (más recomendable el segundo), pero los subtítulos no se encuentran en castellano, por lo que si no cuentas con un nivel de inglés medio no disfrutarás de gran parte del juego. Un detalle que me hizo esbozar una sonrisa fue el hecho de que la versión física del juego en PS4 cuenta con un detalladísimo manual de instrucciones a todo color, con fotografías e incluso varias viñetas de manga. Un guiño precioso y que los que llevamos muchos años en esto sabemos valorar.

Escena del juego. Fuente: GeekTest.
En cuanto al apartado gráfico, hay que decir que se nota que es un juego de PS3, los modelados de los personajes y sobre todo las animaciones se han quedado desfasadas. Sin embargo, el diseño artístico es precioso, tanto en el caso de los personajes como en el mundo en sí. La banda sonora es absolutamente genial, toca todos los palos y acompaña perfectamente al juego en todo momento, con algunos temas que se te quedan grabados para siempre.

En definitiva, si te gusta el JRPG clásico, pocos juegos mejores y menos conocidos vas a encontar que Cold Steel. Un título muy extenso (80 horas garantizadas), profundo y desafiante, con un elenco de personajes variado y entrañable, y una trama política absolutamente genial, que toca temas poco tratados en este tipo de juegos como las diferencias de clase. Lo mejor de todo es que si te encanta el juego tienes saga para rato, ya que el II y el III ya se encuentran disponibles y el IV está de camino a nuestro continente.

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