[Análisis] Cinco "jefazos" desquiciantes de la saga Souls

Fuente: As.
Si por algo se caracterizan los Souls, es por ser RPGs de acción de una endiablada dificultad. Los escenarios por los que nos movemos están llenos de peligros, y cualquier enemigo puede ser una amenaza si no jugamos con cuidado y paciencia. Pero sin duda los momentos de mayor difucultad los encontramos en los enfrentamientos contra los jefes finales, que en esta saga sí que hacen honor a su nombre. A continuación haré un viaje por las distintas entregas de la franquicia y comentaré cinco de los jefes que más me ha costado derrotar. Sin más dilación, ¡comencemos!

Ornstein y Smough

Fuente: Alfabetajuega.
Juego: Dark Souls (2011)
Localización: Anor Londo

Empezamos con uno de los enfrentamientos más icónicos de la saga. Para llegar a esta batalla, ya hemos tenido que recorrer zonas muy complicadas como Ciudad Infestada, la Fortaleza de Sen, o la propia Anor Londo. Al final de esta última y preciosa zona, nos esperan Ornstein el Matadragones y Smough el Verdugo, dos jefazos a los que tendremos que enfrentarnos a la vez.

Ornstein es un caballero muy veloz, que nos ataca con poderosas embestidas con su lanza, además de realizar ataques eléctricos. Por su parte, Smough es un enemigo de grandes dimensiones armado con un martillo, muy lento, pero letal a corta distancia. La dificultad del combate reside en saber gestionar a ambos enemigos a la vez, ya que se compenetran genial y pueden destruirnos en segundos. Es importante utilizar el escenario para nuestro beneficio, y escondernos estratégicamente detrás de las columnas.

Cuando le vaciamos la vida a uno de los dos, comienza la segunda fase de la batalla, en la que el jefe que queda vivo absorbe las habilidades del otro. De esta manera, Smough adquiere habilidades eléctricas y Ornstein se vuelve gigante, conservando su velocidad. Sin duda alguna, es un combate complejo y desafiante. Además, supone un punto de inflexión en el título, ya que al vencerlos entramos en el último tercio del juego y ganamos la capacidad de teletransportarnos.

Amygdala

Fuente: Push Square.
Juego: Bloodborne (2015)
Localización: Frontera de la Pesadilla, Mazmorras del Cáliz

Amygdala es un dios de Yharnam, de largas extremidades y con cabeza de mosca. Es un enemigo extremadamente peligroso, ya que posee un alto rango de ataque, además de magias arcanas que nos obligarán a estar esquivando continuamente durante el combate. Cuando le hemos quitado suficiente vida, Amygdala se arranca dos de sus extremidades y las utiliza como armas blancas, alcanzando con sus brazos prácticamente cualquier rincón del escenario. Por si fuera poco, cuando le queda poca vida se dedica a saltar con el propósito de aplastarnos la cabeza.

La clave para derrotar a Amygdala es centrarnos en atacarle a la cabeza, algo nada sencillo, porque no la tendremos a tiro muchas veces a lo largo del combate, y también porque tenemos que guardar las distancias. Todo esto se complica mucho más en las Mazmorras del Cáliz, unas zonas opcionales de Bloodborne. Aquí nos espera otro enfrentamiento con Amygdala, pero mucho más peligroso porque tendremos que derrotarla con la mitad de nuestra vida. Un error podría costarnos la derrota, ya que casi todos sus ataques nos matarán de un golpe. Uno de los desafíos más duros de Bloodborne.

Huérfano de Kos

Fuente: Youtube.
Juego: Bloodborne (2015)
Localización: Cabaña del faro

El Huérfano de Kos es el enemigo final del DLC de Bloodborne "Antiguos cazadores". Se trata de una especie de monstruo humanoide que nos ataca armado con una placenta. Es un enemigo rapidísimo y súper agresivo, que no tendrá ningún tipo de compasión hacia nosotros y que no nos dará tregua. El escenario es un gran campo abierto, por lo que apenas podremos utilizarlo en beneficio propio durante la batalla. Además, este jefe es muy peligroso también a distancia, ya que utilizará la placenta como si de un látigo se tratase.

Cuando le hayamos quitado aproximadamente la mitad de la vida, al Huérfano de Kos le crecen alas que le permiten saltar a gran altura, además de volverse mucho más violento. La clave para triunfar en este combate es permanecer en la espalda del jefazo, dosificar muy bien nuestra barra de energía y tener un poco de suerte, ya que es un enemigo muy difícil de predecir.

Hermana Frieda y Padre Ariandel

Fuente: Youtube.
Juego: Dark Souls 3 (2016)
Localización: Mundo Pintado de Ariandel

Al final del DLC de Dark Souls 3 "Cenizas de Ariandel", nos espera uno de los enfrentamientos más difíciles de toda la saga. La Hermana Frieda es una de las fundadoras de la Iglesia Azabache, además de ser una Latente, como nuestro protagonista. El Padre Ariandel es el líder del Mundo Pintado. La principal dificultad de este combate es que es el único de la saga hasta la fecha que cuenta con hasta tres fases diferenciadas.

En la primera fase, nos enfrentamos a la Hermana Frieda en solitario. Nos ataca con su guadaña y con magias de hielo, además puede hacerse invisible para luego sorprendernos por la espalda y hacernos trizas. En la segunda fase las cosas empiezan a complicarse de verdad, ya que deberemos hacer frente a la Hermana Friede y al Padre Ariandel a la vez, en un combate con ciertos parecidos al de Ornstein y Smough. El Padre Ariandel, de gigantes dimensiones, intentará aplastarnos con un cuenco gigante, la vez que nos lanza fuego. La Hermana Frieda lo apoyará con magias de hielo y curación.

Pero ahí no acaba la cosa, ya que al vaciar la barra de vida de uno de los dos, la Hermana Frieda vuelve más fuerte que nunca y se volverá mucho más ágil y agresiva, además de valerse de magias oscuras, en una tercera fase que vuelve a ser un enfrentamiento uno contra uno. La elevada duración de la batalla hace que tengamos que administrar muy bien nuestros frascos estus. La paciencia será nuestra mejor aliada.


Midir, el Devorador de la Oscuridad

Fuente: Steam.
Juego: Dark Souls 3 (2016)
Localización: Ciudad Anillada 

Si bien el DLC "Cenizas de Ariandel" contó con pocos jefes y fue menos interesante en conjunto, el segundo DLC de Dark Souls 3 "La Ciudad Anillada" es uno de los más completos de la saga. Aquí nos vemos las caras con hasta cinco jefazos, incluido el dragón Midir. Se trata de un dragón que ha sido consumido por la oscuridad, y el enfrentamiento con él es opcional.

Sobre el papel, la batalla contra Midir puede considerarse fácilmente una de las tres más difíciles de toda la saga. El tamaño de nuestro adversario es inmenso, tiene muchísima vida y un set de movimientos muy variado. Puede hacernos trizas con sus garras, su cola, nos escupe fuego, nos ataca con magias arcanas e incluso puede volar. Además, su rango de ataque es inmenso y es capaz de realizar muchos ataques seguidos.

Midir es capaz de destruirnos con un par de golpes, lo que hace que estemos en tensión durante toda la batalla. Por si fuera poco, cuando le hemos quitado algo más de la mitad de la vida se vuelve aún más agresivo y peligroso. Podemos golpearle en las patas, la cola y la cabeza, siendo muy recomendable esta última opción, ya que podemos llegar a aturdirlo después de repetidos golpes. Estamos ante un combate muy largo y un reto magnífico para los más ávidos en la saga Souls.

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