[Crítica Cine] Un live action de nivel: La Trilogía Kenshin

Póster del cierre de la trilogía de Kenshin. Fuente: World Film Geek.
Existe un miedo, y con bastante razón, entre el aficionado con las adaptaciones reales de sus manganimes favoritos. Precedentes estadounidenses como Dragon Ball Evolution (2009) no ayudan a calmar los ánimos. Y tampoco se suelen escapar de comentarios negativos las producciones elaborados por los propios japoneses. Siempre partiendo de que es muy difícil transmitir lo que ocurre en un dibujo a la realidad.

Pero en medio de todo, nos encontramos joyas tan bien hechas como es la trilogía de Kenshin. El live action basado en la obra del siempre polémico Nobuhiro Watsuki, y que dirige Keishi Otomo, es la muestra más clara de como crear una visión que respeta el contenido y se acerca lo máximo posible a la forma del manga y el anime original.

Trilogía Kenshin: Nos situamos al inicio de la Era Meiji, dónde ya no tienen cabida los samuráis y nuestro protagonista, Kenshin Himura, ha decidido no volver a matar. Para ello porta una espada con filo invertido. Pero muchos quieren enfrentarse al guerrero que se conocía como Batosai "El Asesino". ¿Podrá lograr una vida alejada de la violencia o deberá volver a matar?

Aunque prescinde de los toques cómicos para dar lugar a una trama con tonos más oscuros, y debe reescribir o fundir ciertos elementos y apartados de los personajes para comprimir al máximo los tiempos (recordemos, por ejemplo, que el anime superaba los 90 episodios y las películas tienen una media de 130 minutos), no deja en ningún momento de transmitir la idea en la que se inspira.

En cada película vamos apreciando un crecimiento en la intensidad, con combates repletos de coreografías idílicas, perfectas, que te atrapan y suponen un reclamo para los amantes del género de samurais. Kenshin, El Guerrero Samurái (2012) es la que podría llevarse una menor ovación, cuando es comparada con las dos siguientes. Resultando ser la más ajustada y que menos respeta la historia del manga. Esto se debe a que tanto Kenshin: Infierno en Kioto (2015) como Kenshin: El Fin de la Leyenda (2015), comparten el mismo argumento que ha sido dividido en dos partes (se estrenaron con un mes de diferencia) y cuya estructura ha permitido obtener más tiempo para contar la trama.


La elección de Takeru Satoh para interpretar a Kenshin Himura ha sido un excelente acierto. Su actuación es de sobresaliente, interiorizando a las mil maravillas al personaje. Por otro lado, destacamos al actor de voz tanto español como catalán: Carlos Lladó. Nos sonará por dar vida a Inuyasha tanto en la serie como en sus películas. El doblaje fue realizado por Dubbling Films (Barcelona) y dirigido por Azucena Díaz (Maison Ikkaku). Este estudio es el habitual de Media3Estudio, y es aquí el punto débil: repetir elencos hace que todas sus películas "suenen igual".

En el aspecto musical, su banda sonora es una delicia para los oídos. Una creación de Naoki Sato (Blood-C o Stand by me Doraemon). Con la aportación de temas del grupo One Ok Rock: como son The Beginning o Mighty Long Fall.

Estamos ante una de las pocas adaptaciones reales de un manganime que han conseguido el agrado del público. Se mantiene fiel a la idea original, crea una escenografía auténtica, y aporta unos efectos especiales que asombran en cada pelea. Constantemente in crecendo, y con un final a la altura de lo que se merece la obra.

Las películas pueden ser adquiridas en DVD y Blu-Ray. Las dos últimas podemos encontrarlas en un pack que trae en su interior un libreto muy interesante sobre el reparto, la historia y algunos datos curiosos. Podemos disfrutarlas tanto en japonés, castellano como catalán, acompañado de subtítulos en español.

Para Verano del 2020 se esperan dos nuevas películas, protagonizada por los mismos actores y que serán de nuevo dirigidas por Otomo. La primera desarrollará el pasado de Kenshin, mientras que la segunda desarrollará los acontecimientos del arco final del manga.


Enlaces: Media3Estudios

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