[Análisis] Tres grandes spin-off de Mario en Gamecube

La Gamecube no gozó del éxito que Nintendo buscaba para ella, pero todos los que tuvimos una en su día sabemos de la tremenda calidad que atesora. Su gran nivel técnico (superior a PS2, principal rival en la generación), un mando legendario (los expertos en Smash Bros lo siguen utilizando en las últimas entregas) y un gran catálogo de juegos de la propia Nintendo y de third parties, son sus principales credenciales. Como no podía ser de otra manera, Mario se paseó varias veces por los circuitos del sistema. Hoy nos centraremos en tres juegos que, aunque no forman parte de la saga principal, contaron con una gran calidad y fueron varios de los grandes referentes de la consola cúbica de Nintendo.

Luigi's Mansion (2001)

Escena de Luigi's Mansion. Fuente: Youtube
El hermanísimo tuvo la enorme responsabilidad de dar el pistoletazo de salida a la nueva generación de Nintendo. Hasta ese momento, Mario había sido el encargado de llevar a cabo esta tarea en la mayoría de las consolas de Nintendo. La Gran N planteó un juego muy original, en el que Luigi debía adentrarse en una lúgubre mansión infestada de fantasmas, con la misión de rescatar a su hermano.

Para tal labor, Luigi iba equipado con una linterna, una Game Boy Horror (que le permitía escanear objetos o consultar el mapa), y la Succionaentes 3000, una aspiradora alrededor de la cual giraban gran parte de las mecánicas del juego. La aspiradora permitía a Luigi solucionar los diversos puzzles que proponía la mansión, expeler fuego, agua o hielo, y enfrentarse a la horda de fantasmas que pululaban las distintas habitaciones. Y ese es uno de sus puntos más fuertes: cada habitación plantea un reto diferente, con fantasmas que cuentan con diferentes patrones y puntos débiles que deberemos aprovechar. Todo ello acompañado de un apartado técnico soberbio, que mostraba claramente el cambio generacional.

Luigi's Mansion es un juego bastante corto, pero cuenta con un modo difícil y varias tareas secundarias a completar. En su día recibió una acogida relativamente modesta, pero el paso de los años lo convirtió en un juego de culto. Dio origen a una saga que Nintendo recuperó en 3DS, con una sensacional segunda parte. Y este año Nintendo lanzará una tercera entrega, esta vez para Nintendo Switch.


Paper Mario: La Puerta Milenaria (2004)

Muestra del videojuego Paper Mario. Fuente: Imgur
Esta subsaga "rolera" protagonizada por Mario en su versión papel, contó con su mejor entrega en Gamecube. El juego comienza con nuestro fontanero recibiendo una carta de la princesa Peach, que le envía un mapa del tesoro desde Villa Viciosa, una ciudad en la que se encuentra de vacaciones. Mario se dirige al lugar y se encuentra con los Mega X, unos extraterrestres que han secuestrado a Peach y que van en busca del mapa que Mario posee, ya que es la llave para encontrar un tesoro legendario que descansa en el subsuelo de la ciudad.

Lo que más me gusta de este juego es su increíble variedad de situaciones. El juego está dividido en capítulos con mecánicas totalmente diferentes. De esta manera, pasaremos de investigar un caso producido en un tren, a pelear en un coliseo por el cinturón de campeón o ir junto a una tripulación pirata a una isla en busca de tesoros. Todo ello acompañado de unos combates por turnos muy dinámicos y divertidos, en los que Mario contará con la ayuda de diversos compañeros que vamos conociendo a lo largo de la aventura, como una Goomba arqueóloga llamada Goomarina, o una cría de Yoshi.

Pero lo que hace tan especial a esta entrega de la saga es el increíble trabajo de localización que se hizo por parte de Nintendo España. Nos encontraremos con guiños a nuestra cultura popular, con chascarrillos como "antes muerta que sencilla", dicho por Goomarina, frases de Arguiñano pronunciadas por una toad cocinera, o idas de olla como llamar Leonardo Dantesco a uno de los "jefazos".

A partir de este juego, la saga Paper Mario sufrió diversos cambios en cuanto a mecánicas y estructura de juego, quedándose casi siempre bastante lejos de la calidad de la entrega de Gamecube. Pero siempre nos quedará este juegazo, en el que Intelligent Systems dio el do de pecho y nos trajo uno de los mejores juegos de rol del sistema.


Mario Smash Football (2005)

Mario & Co a lo Oliver y Benji. Fuente: Youtube
Mario y compañía nos tienen acostumbrados a protagonizar juegos deportivos con cierta asiduidad. Son célebres sus carreras de karts, pero también ha practicado tenis, golf, baloncesto... Sin embargo, una de sus incursiones deportivas menos conocidas es en el deporte rey. Nintendo le encargó un juego de fútbol con los personajes del Reino Champiñón a Next Level Games, y no pudieron hacerlo de mejor manera.

Mario Smash Football es un juego de fútbol arcade, con partidos de 5 contra 5 y acción frenética. No hay faltas, por lo que podemos barrer al rival o darle cabezazos sin remordimientos. Tampoco hay fueras, por lo que la pelota rebota en las paredes. Los partidos son tremendamente adictivos, con una jugabilidad sencilla, pero que permite profundizar para vencer a la CPU en sus dificultades más altas. De esta manera, podemos hacer paredes, chilenas, vaselinas... A todo esto hay que sumarle elementos del propio universo de Mario, como caparazones, plátanos, bombas o un Bowser gigante sembrando el caos en el terreno de juego.

Mario Smash Football fue una incursión acertadísima de Mario en un nuevo deporte. Gustó tanto, que dos años después contó con una secuela para Wii, con una nueva jugabilidad algo más estratégica y modo online. Nintendo quedó muy satisfecha con ambos juegos de Next Level Games, hasta el punto que decidió entregarle trabajos como el retorno de Punch Out!!! en Wii, o Luigi's Mansion 2 para 3DS.

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