[Análisis] Devil May Cry 5: Un serio aspirante al trono del "hack and slash"

Título de Devil May Cry 5. Fuente: Steam
El hack and slash no ha sido uno de los géneros más prolíficos de la actual generación de consolas. Salen a cuentagotas, pero los que salen suelen tener una calidad media bastante elevada. El descanso que se había tomado Devil May Cry (desde 2008 sin un videojuego de la rama principal), provocó que apareciera en escena la saga Bayonetta, que con dos entregas (especialmente la segunda, en Wii U y Switch), se erigió como nueva reina indiscutible del género. Sin embargo, Dante ha decidido regresar este año de su letargo y llega dispuesto a presentar batalla.

Devil May Cry V sigue una estructura de juego muy similar con respecto a sus antecesores: niveles bastante lineales por los que avanzamos derrotando varias oleadas de enemigos. A lo largo del nivel podemos encontrar alguna bifurcación y secretos escondidos, aunque no serán muy numerosos. Al final de los niveles es frecuente que tengamos que hacer frente a un "jefazo", que nos pondrá las cosas bastante más difíciles que los enemigos normales.

Lo más importante en un juego de estas características es su sistema de combate, y el de Devil May Cry V cumple con creces. Es sencillo a la hora de comenzar a jugar, pero a lo largo de la historia iremos adquiriendo nuevas técnicas, dando lugar a un sistema muy profundo y que nos permitirá lucirnos a base de práctica. Y es que aquí reside uno de los puntos fuertes del título: al final de cada nivel recibiremos una calificación en base a lo bien que hayamos jugado (duración y variedad de los combos, daño sufrido...), por lo que el componente rejugable queda garantizado. A esto también contribuye la existencia de numerosos modos de dificultad, que se van desbloqueando poco a poco y que van desde lo sencillo hasta querer tirar el mando por la ventana.

Nero en combate. Fuente: JuegosADN
A lo largo del juego controlamos tres personajes, que cambian radicalmente la jugabilidad. De esta manera, comenzamos en la piel de Nero. Este utiliza una espada y unos brazos mecánicos intercambiables que le dan diversos poderes. Hay hasta ocho diferentes, que podemos ir recogiendo y equipando a lo largo de los niveles. Hacer buen uso de cada brazo y saber en qué momento utilizar un tipo determinado son las claves para manejarlo correctamente.

Luego tenemos a V, un misterioso personaje que iremos conociendo más a fondo a lo largo de la historia. Lo interesante de él es que no lucha por sí mismo, sino que invoca a una pantera, un pájaro y un coloso, que luchan en su lugar. Con la pantera atacamos cuerpo a cuerpo, disparamos con el pájaro y el coloso nos sirve para desatar nuestra furia cuando el medidor de magia está a tope. Sin embargo, ninguno de ellos puede matar enemigos, sino que los aturden y debemos rematarlos utilizando el bastón de este. Quizá suene algo complejo al explicarlo, pero el control y las fases de V me han sorprendido gratamente. Todo se hace de manera muy intuitiva y el hecho de controlar los ataques con las invocaciones, a la vez que esquivamos con V, es un soplo de aire fresco bastante interesante para la fórmula de juego.

V en acción. Fuente: Hobby Consolas
Por último tenemos a Dante. Es el personaje más difícil de dominar debido a las numerosas armas y estilos de lucha de los que dispone. Dispone de diversos tipos de armas cuerpo a cuerpo (una espada, nuestros propios puñetazos y patadas, un nunchaku e incluso una moto), armas a distancia (un par de revólveres, una escopeta, un cañón...) y varios estilos de combate (más basado en el desplazamiento, en el cuerpo a cuerpo, en el ataque a distancia o en los contraataques). La combinación de todos estos elementos da lugar a un sistema de juego realmente profundo y con infinitas posibilidades. Aún habiendo jugado bastantes horas, siento que apenas he rascado la superficie de todo lo que puede ofrecer Dante como personaje jugable.

El eterno Dante. Fuente: Alfa Beta Juega.
A nivel audiovisual, nos encontramos ante una producción tremenda. El apartado gráfico raya a un nivel altísimo, con el RE Engine dando el máximo de sí. Hablamos prácticamente de fotorrealismo. Además el rendimiento del juego es muy fluido, incluso en su versión de PS4 y Xbox estándar. Lo que sí se le puede achacar son las numerosas pantallas de carga que posee el título, que para colmo son de una duración considerable. La OST, principalmente "rockera", también se encuentra a un nivel bastante elevado, destacando especialmente los temas de Nero y Dante.

En cuanto a la historia, el juego simplemente cumple. No es especialmente interesante, pero ejecuta su cometido, tiene guiños a anteriores títulos de la saga y deja escenas de humor muy interesantes y momentos épicos. Destaco sobre todo a Nico, que destila personalidad por los cuatro costados, y a Dante, que sigue igual de gamberro que siempre.

En definitiva, Devil May Cry 5 es un juego de compra obligada si eres fan del género. Incluso deberías darle una oportunidad si quieres adentrarte en el hack and slash, puesto que el juego te lo pone fácil con la inclusión de numerosos tutoriales, además de que el factor de la historia no es tan importante como en otras sagas. Estamos de enhorabuena, puesto que Devil May Cry está de regreso y de la mejor manera posible.

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