[TOP 5] Mejores juegos de la década: 2010-2019

Diez años dan para mucho. El mundillo de los videojuegos ha experimentado en los últimos años un crecimiento masivo que le ha llevado a generar actualmente más dinero que otros sectores del entretenimiento, como la música y el cine. Durante estos años hemos tenido decenas de lanzamientos de enorme calidad para todos los sistemas, pero en esta ocasión me gustaría destacar a los cinco que más me han marcado, basado totalmente en mis gustos personales y en lo que he podido ir jugando a lo largo del tiempo. Sin más dilación, ¡comenzamos!

5. Xenoblade Chronicles X

Fuente: Nintenderos.
Sistema: Wii U
Año de lanzamiento: 2015
Estudio: Monolith Soft/Nintendo
Género: JRPG

La saga Xenoblade quizá haya sido la nueva saga de rol japonés más laureada en la última década. Monolith Soft y Nintendo se han sacado de la manga una trilogía de videojuegos tremenda, caracterizada por la exploración de vastos mundos repletos de tareas por hacer, con un sistema de combate a medio camino entre los turnos y la acción en tiempo real, y un plantel de personajes memorable. 

Cuando sale a colación esta saga, se suele mencionar la primera entrega de Wii (Xenoblade Chronicles, 2011) o la última de Switch (Xenoblade Chronicles 2, 2017). Sin embargo, si tuviera que quedarme con una escogería sin duda la entrega de Wii U. Alejada del planteamiento narrativo tradicional de las otros dos episodios, Xenoblade Chronicles X nos planta en mitad de un planeta desconocido, al que la humanidad ha llegado tras la destrucción de la Tierra. Nuestra tarea será poner los cimientos de una nueva civilización, desde nuestra posición en el ejército de BLADE.

Lo que distingue a esta entrega de las demás es el énfasis que se hace en la exploración. Los cinco continentes del planeta tienen unas dimensiones colosales, están llenos de secretos, y las misiones están perfectamente estructuradas. La personalización del personaje, a nivel de aspecto y estilo de combate, es total. Otro aspecto positivo es la introducción de los Skell, unos robots de combate personalizables que nos permite volar por los cielos de Mira y enfrentarnos a los enemigos más poderosos.

Es un juego muy largo, desafiante, y que requiere que le dediques una brutal cantidad de horas para sacarle todo el jugo. No es para todo el mundo, pero los que nos sumergimos varios cientos de horas en este juego sabemos que fue una experiencia de rol irrepetible.

4. Bloodborne

Fuente: Alkosto.
Sistema: PS4
Año de lanzamiento: 2015
Estudio: From Software/Sony
Género: Acción RPG

Si hablamos de las sagas más influyentes de la década, es imposible no mencionar a Dark Souls. Hidetaka Miyazaki concibió un videojuego de acción con alta dosis de RPG caracterizado por una dificultad endiablada. El concepto dio origen a Demon's Souls (PS3, 2009), se amplió luego con Dark Souls (PS3/Xbox 360/PC, 2011) y alcanzó el cénit con Dark Souls 3 (PS4/Xbox One/PC, 2016). Sony vio el filón y sacó el talonario para tener en exclusiva su propio Souls.

Así fue como nació Bloodborne. Alejado de la temática mediaval de Dark Souls, Bloodborne recoge la influencia del Londres victoriano y de la obra de H.P. Lovecraft. Miyazaki planteó un mundo todavía más oscuro que el de Dark Souls, dando lugar a la ciudad de Yharham, un lugar abyecto y lúgubre lleno de personas infectadas por la enfermedad de la sangre, pero que guarda secretos mucho más oscuros que dan lugar a un Lore tremendo.

En Bloodborne prescindimos de los escudos, por lo que la única manera de defendernos de los ataques enemigos será mediante esquives y parrys, dando lugar a combates más frenéticos y peligrosos que los de Dark Souls. El diseño de niveles es fantástico, y tiene algunos de los mejores jefazos de toda la saga. Largo y rejugable, Bloodborne constituye quizá la obra cumbre de Miyazaki, a falta de jugar a Sekiro y al futuro Elden Ring.

3. Persona 5

Fuente: Gaming Central.
Sistema: PS3/PS4
Año de lanzamiento: 2017
Estudio: Atlus/Sega
Género: JRPG

No ha sido una década fácil para Atlus. La empresa tokiota, tras una trayectoria dilatadísima, se vio al borde de la quiebra y todos sus proyectos se vieron comprometidos. Por fortuna apareció Sega, para darle el músculo económico que necesitaban. Atlus pudo volver más fuerte que nunca y se pusieron manos a la obra con la quinta entrega de su saga estrella.
 
Persona 4 ya fue en la generación de PS2 uno de los mejores Jrpg de la época. Persona 5 cogió todo lo que hizo grande a su predecesor y lo amplió. En esta ocasión la historia se desarrolla en Tokio, donde están ocurriendo unos extraños fenómenos en los que la gente pierde el control sobre ellos mismos. Nuestro protagonista, expedientado de su anterior instituto, llega a la capital y se verá envuelto en la trama.

Persona 5 combina los elementos de socialización con otros personajes que ya se habían visto en la anterior entrega (y que repercuten de manera positiva en el desarrollo de los combates y en la obtención de diferentes ventajas), con la exploración de mazmorras, que en esta ocasión tienen un diseño único, más similar a las mazmorras de Zelda, llenas de puzzles y combates por turnos, con un sistema de batalla ágil y divertidísimo.

Todo ello tendremos que hacerlo gestionando el calendario, ya que los días son limitados y debemos utilizar el tiempo disponible con sabiduría. Persona 5 es un juego muy largo (supera las 100 horas con facilidad), lleno de personajes carismásticos y con una historia interesantísima y llena de giros argumentales. En mi opinión, es el mejor Jrpg de la década y uno de los grandes de la historia.

2. Super Mario Galaxy 2

Fuente: RetroGameage.
Sistema: Wii
Año de lanzamiento: 2010
Estudio: Nintendo
Género: Plataformas

Los últimos diez años han sido muy prolíficos para nuestro fontanero favorito. Le hemos visto protagonizar todo tipo de videojuegos, incluyendo algunos de excelsa calidad como Super Mario Odissey o Mario Kart 8. Pero desde mi punto de vista, su juego más destacado lo recibimos a principios de la década, y no es otro que el genial Super Mario Galaxy 2.

Tras su anuncio en el E3 de 2009, Shigeru Miyamoto comentó que durante el desarrollo de la primera entrega se dejaron un montón de ideas en el tintero, por lo que tomaron la arriesgada decisión de realizar una secuela. Era una espada de doble filo: el primero había sido recibido como uno de los mejores juegos de la historia, con puntuaciones prácticamente perfectas y tenía la capacidad de sorprender al jugador de manera constante. El genio japonés demostró que las dudas eran infundadas y que, a veces, segundas partes sí fueron buenas.

Super Mario Galaxy heredó el planteamiento de galaxias del juego anterior y lo multiplicó por mil. En esta ocasión, Mario tenía que recorrer más de 40 galaxias en la búsqueda de las 242 superestrellas del juego. Lo que hace tan grande a este juego es que cada estrella, cada misión, se siente de manera diferente. Cada una propone una nueva mecánica, una nueva idea, un nuevo desafío, a través de los nuevos poderes de Mario, como la nube, la roca o el taladro, además de otros que regresaban de la primera entrega, como la abeja o el muelle.

Pero la principal novedad del juego fue la aparición de Yoshi, que además vino acompañado de varios poderes que proponían nuevos tipos de fases. Yoshi era capaz de correr a gran velocidad, de brillar en la oscuridad y de hincharse como un globo, en función del fruto que consumía.

En definitiva, Super Mario Galaxy 2 es un derroche de ingenio, una fuente inagotable de diversión, con un diseño de niveles ejemplar y que tiene una capacidad que pocos juegos tienen: la de hacerte sonreír en cada momento mientras lo estás jugando. Quizá, el mejor juego de plataformas de la historia.

1. The Legend of Zelda: Breath of the Wild

Fuente: Nintenderos.
Sistema: Wii U/Switch
Año de lanzamiento: 2017
Estudio: Nintendo
Género: Aventura

Como no podía ser de otra manera, el oro de mi Top se lo lleva Zelda Breath of the Wild. Son muchos los sentimientos que me despierta este título. Allá por la época de Skyward Sword, mi madre y yo imaginábamos un Zelda que recuperara el espíritu de The Wind Waker. Esa sensación de libertad, de sentirte pequeño ante un mundo enorme; pero en esta ocasión situando a Link en un gran continente, a lomos de Epona como en Ocarina of Time. Twilight Princess había sido en parte eso, pero no me colmó del todo.

Todo se hizo realidad tras el anuncio de Zelda U, como lo conocíamos entonces, en el E3 de 2014. Tras múltiples retrasos y años de eterna espera, el juego llegó a las tiendas el 3 de marzo de 2017, siendo el título que despedía a Wii U y el que le daba la bienvenida a Switch. Cuando metí el cartucho de Zelda en mi recién estrenada Switch, nada volvió a ser como antes.

Las 200 horas que me llevó completar el título fueron mágicas. Desde que jugué a Ocarina of Time, a la tierna edad de 5-6 años, no había vivido nada igual. Yo era Link, recorriendo un mundo enorme, lleno de secretos, desafíos y enemigos poderosos. Me resulta imposible realizar un análisis objetivo y punto por punto de este juego. Pero sí que puedo destacar algunos factores que me llevan a pensar que Breath of the Wild es el mejor juego de la década.

Su curva de aprendizaje es magnífica, le da la libertad y las herramientas al jugador para que solucione los diferentes problemas que se va encontrando como considere necesario. Cada recoveco del mundo tiene su por qué. Siempre hay una misión secundaria, un objeto valioso o un santuario esperando a ser descubierto. La personalización de Link es total, cada jugador puede desarrollar su estilo de juego en función de las armas, el equipamiento o la manera de afrontar los combates. Si tuviera que definir Breath of the Wild con una palabra, ésta sería aventura. La aventura de mi vida como jugador.

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